miércoles, 21 de mayo de 2008


La mañana del chocolate
esa es la que a mi me gusta
me miente mentirosa
El festival del chocolate amargo
líquido –compacto
allende los marshmellows
me pone feminosa machita
de las carreteras solitarias
quién se atreve a ponerse tacos con crema?
atravesamos el desierto extenso
agitando barras de chocolate
entre el dedo índice y medio
luego el anillo de mazapán
pide con envidia un festival globalizado

miércoles, 14 de mayo de 2008

Limbo


No hay motivo
No es correcto
No es lo usual

¡ PERTENECEMOS !

No haga el juego del humano débil
No parezca sólo un cuerpo animado

¡ PERTENECEMOS !

Jugar en el límite de la alabanza conveniente
Regocijarse en el estanco de lo propio
Captar imágenes en blanco y negro
No le lavará la nostalgia del no querer, del podría ser
No peleará su batalla de rebelde pasivo
Le pido de todo corazón que pertenezca

El efecto de la abrasión aparatará correctamente la vitalidad del agotamiento

Le pido de todo corazón que pertenezca

El celo de la otra vida desaparecerá

Le pido de todo corazón que pertenezca

En el remanso lo esperaremos con el líquido perfecto que le aliviará eternamente
le alentaremos cuando suba al vehículo lustroso que lo dejará en la puerta de su providencia
Celebraremos con alegría su llegada cual hijo pródigo
Diremos vítores en su honor

Usted pertenece

Con paz y pudor hará el caldo que saborearemos gustosos cuando se decida

Biomagnetizada


Es sabido que con el paso del tiempo llegan los achaques. Las malas costumbres te pasan la cuenta, pero tampoco se van sólo por estar concientes de ellas y así se empieza a buscar soluciones “alternativas”, “algo” que te haga sentir mejor, pero que no sea caro ni invasivo, yaaaaaaa algo así como una pastillita mágica que te borre todas las culpas y preocupaciones por hacerle daño a tu cuerpo, a tu mente y lo peor de todo, muchas veces a tu alma. Y ahí po - después de un dato de esos que no faltan - yacía yo en una camilla, por un lado con la ilusión de la mejora y por otro; con una tentación de risa contenida por la duda de la eficacia de la sesión biomagnética.
Un señor muy circunspecto que parecía sabía lo que hacía se transformó en el gurú/chamán/doctor que previo sangoloteo de mis tobillos comenzó a recitar cual mantra sagrado millones de presas del cuerpo, tantas que a ratos parecía un concurso, pero no, él seguía tan serio como la situación lo ameritaba. Mientras yo respiraba profundo con los ojos cerrados, comencé a entregarme al facultativo, quién no vaciló en pararme el carro cuando me puse muy preguntona y me dijo tajante que lo dejara hacer su trabajo. Confieso que me intimidó, me quedé piolita recibiendo la influencia de los magnetos que envueltos en una funditas parecían que de a poco comenzaban a funcionar. De pronto las palabras de mi nuevo doc, no sólo estaban llenas de sentido, sino me describían totalmente. Pasado los cincuenta minutos me paré un tanto mareada de la camilla, después de haber estado adornada por alrededor de 15 magnetos: al lado de la nuca, a los costados, en el pecho, debajo de mis dedos índices, en la cola, en la piernas, en la cabeza (ufff, pucha que estoy cagá-pensé). Todo con la promesa de redimirme de mis dolencias y entregarme la determinación que me llevaría a la meta final: cuerpo sano en mente sana. No sé si sería la sugestión o la acción magnética, pero por una par de días anduve por el mundo con mis piernas alineadas, me sentí más fresca, más liviana, más contenta, completamente biomagnetizada!!! Las cosas que hace una para estar mejor…

Vidrios Rotos


Cámbiele el piso a su casa
Ahora se lleva un nuevo estilo:
“ vidrios rotos”
Se pierde el miedo al instante

domingo, 4 de mayo de 2008

Obituario


Se anuncia
el lamentable fallecimiento
de dos amigos en un bar
a la sombra de una camelia risueña
los cabros se estaban tomando una chela
todo eso mientras
cuna de la desesperación alada
miraban una sonrisa antológica fea
pensando…

Pura Caridad


Baile a beneficencia
para carmelitas descalzas
a veces quieren caminar
sin sentir un chicle con lunares
desafío altanero del camino nuevo